Care Santos y Adrián Olmedo han recibido el XXIII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil por Kő. La historia más grande jamás contada, una novela escrita a cuatro manos. En ella, Kő, una piedra que nació del fuego de un volcán hace 471 millones de años, narra la historia del mundo con ironía, curiosidad y una perspectiva que ningún narrador humano podría tener.
La importancia de la lectura compartida y los vínculos intergeneracionales han protagonizado el acto de entrega del premio, celebrado el martes, 5 de mayo, en La Casa Encendida.
“Fomentar la lectura es fomentar el bienestar emocional de las futuras generaciones; es avivar su curiosidad y las tan gratificantes ganas de seguir aprendiendo a lo largo de toda la vida. Y es, incluso, fomentar la cohesión social y la capacidad de imaginar juntos un mundo mejor”, destacó en su intervención Marta Martínez, CEO de Grupo Anaya, subrayando el firme compromiso de la editorial por impulsar el desarrollo de las personas y de la sociedad en su conjunto.
El encuentro, conducido por la periodista y filóloga Eva Baroja, reunió a más de 200 asistentes, incluyendo a destacadas figuras institucionales y del sector cultural. Entre ellos, los autores premiados y su editor, Pablo Cruz; así como la guionista y cómica Laura Márquez, quien cedió su voz a Kő para ofrecer la particular perspectiva de la piedra sobre los humanos y su afición a contarse historias.
“Con Kő hemos querido utilizar el humor y la filosofía para narrar la historia del mundo a través de una simple piedra, demostrando que aunque un personaje no pueda controlar su entorno, sí puede enseñarnos el valor de la pausa y la reflexión”, han afirmado sobre la obra premiada Care Santos y Adrián Olmedo. Además, han añadido, “escribir esta novela a cuatro manos como madre e hijo ha sido un proceso cómodo porque compartimos una visión muy clara de lo que queríamos contar y, sobre todo, el mismo sentido del humor”.
Milagros Tolón Jaime, ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, destacó “el valor de la lectura como base para construir una ciudadanía libre y crítica”. Además, incidió en la experiencia compartida en aulas y hogares en torno a la lectura, recordando ese momento en el que un niño o una niña “se engancha por primera vez a una historia” o descubre el placer de leer por iniciativa propia. En este sentido, señaló que la lectura no solo transmite conocimientos, sino que permite “comprender, interpretar y cuestionar”, sentando las bases de una conciencia crítica.
La ministra subrayó que los manuscritos presentados al certamen reflejan “el talento y el compromiso que existe en nuestro país con la literatura dirigida a niños y jóvenes”. Asimismo, puso en valor el trabajo sostenido de Grupo Anaya, destacando su “contribución a la formación de generaciones de lectores y su papel en el ámbito educativo”.
También intervino Rubén Pérez Correa, secretario de Estado de Juventud e Infancia, quien señaló la importancia de “leer en la infancia y la adolescencia, pues aporta palabras para nombrar el mundo, imaginación para ensancharlo y vínculos para compartirlo. Premios como este ayudan a que niñas, niños y jóvenes encuentren historias que les acompañen en su crecimiento y les reconozcan como lectores con criterio, curiosidad y voz propia”.
Jordi Martí Grau, secretario de Estado de Cultura, reiteró cómo “las encuestas demuestran que, contra el tópico, las personas jóvenes son las que más leen. Pero no podemos ver la literatura infantil y juvenil solo como un medio para generar futuros lectores, sino como un fin en sí misma, que garantiza los derechos culturales también para las generaciones más jóvenes”. Por su parte, Bartolomé González Jiménez, director general de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid subrayó que “el patrimonio es, en esencia, memoria compartida. Es el legado que recibimos, pero también el relato que construimos y transmitimos. Y en ese sentido, la literatura y especialmente la literatura dirigida a los más jóvenes, desempeña un papel fundamental”.
Kő. La historia más grande jamás contada
La novela, dirigida a lectores a partir de 10 años, propone una reflexión sugerente sobre el paso del tiempo y la humanidad, en un contexto social marcado por el consumo individual y la inmediatez. Sin embargo, la lectura compartida es tendencia, con reading parties que llenan salas, la asistencia a bibliotecas en auge y recitales que se multiplican. Entre los más jóvenes leer también está de moda: el 62 % de los niños entre 10 y 14 años sitúa la lectura entre sus actividades preferidas, y el 71 % de los padres leyó por ocio junto a ellos (Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales en España 2024-2025).
El jurado de la XXIII edición del Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, en la que se han presentado 479 manuscritos, ha estado compuesto por: Beatriz Rodríguez-Rabadán, profesora del colegio Fuenllana de Alcorcón; Espido Freire, ganadora de la edición anterior; Mercedes Hernández, de FNAC; Rocío Campos, periodista y colaboradora de El País y Pablo Cruz, responsable de literatura escolar en Grupo Anaya. El certamen es uno de los más relevantes en el ámbito de la literatura infantil y juvenil en lengua española.
Kő. La historia más grande jamás contada sale a la venta el este jueves, 7 de mayo.
Sobre el Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil
Grupo Anaya, uno de los líderes del sector editorial en lengua española con más de seis décadas de trayectoria, convoca desde 2004 el Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, dotado con 12.000 €, con la intención de estimular la creación de obras en castellano dirigidas a lectores de entre ocho y catorce años.